Los días que yo canto y lo tengo no hay quien pueda conmigo”, decía El Lebrijano, cantaor andaluz.

Puedes ser un virtuoso en cualquier arte y no tenerlo.

“No está en la garganta; sube por dentro desde la planta de los pies. Es decir, no es cuestión de facultad, sino de verdadero estilo vivo; es decir, de sangre; de viejísima cultura, de creación en el acto”, explicó el poeta García Lorca.

El mejor bailarín flamenco del país puede que no conozca su significado.

«Yo creo que puede darse en todos los oficios, aunque quizás más en lo nuestro, en lo de los gitanos. Pero no se puede explicar. Yo, de pronto, hago cosas en el cante que nunca he hecho, y que nunca voy a volver a hacer porque no sabría repetirlas”, argumentó, lúcido, Camarón de la Isla en una entrevista.

Pero puedes tocar una guitarra con las cuerdas rotas en la calle y verlo emerger.

¿Qué es el duende flamenco?

Ponerle palabras a algo tan espiritual y espontáneo como es el duende, no es tarea fácil para nadie; tampoco para los más grandes. Lo han intentado todos. Poetas, cantantes, guitarristas. No sólo en España, sino también fuera. Goethe, poeta alemán del romanticismo, lo interpretó como un “poder misterioso que ningún filósofo podía explicar”.

No se equivocaba. La insistencia por encontrarle una definición exacta es una muestra, como muchas otras, de la necesidad humana de ponerle nombre y apellidos a todo. Ponerle palabras a un sentimiento es el primer paso para domesticarlo.

Anatomía de ‘el duende’

Pero el duende juega a placer; se manifiesta sin motivo aparente, reluce cuando nadie lo espera; cuando nadie lo necesita. “Un luchar y no pensar”, que dijo, en otra ocasión, el ya citado Federico García Lorca. El poeta, interesado siempre en el arte del flamenco, teorizó sobre esta emoción en “El teatro y la teoría del Duende”, conferencia dictada en Buenos Aires y La Habana, en el año 1933.

Pero, ¿Hay alguna forma de analizar el duende flamenco desde el punto de vista psicológico?

En el trabajo de investigación de la psicóloga granadina Elvira Salazar López‘La huella psicológica del duende flamenco’, se pretende, precisamente, cuantificar y dar una explicación desde el plano psicológico y fisiológico al duende; en él se habla de una “cualidad subjetiva de la experiencia personal privada, intuitiva y basada en lo cualitativo del estímulo que se denomina Cualia”.

Estrechamente ligado a la Cualia como experiencia, el duende, en este texto, se interpreta como algo transmitido como una emoción “por el que ejecuta un paso, un toque, un cante al que lo ve, siendo además una experiencia subjetiva que marca a quien lo pese y que identifica ante los demás”.

La investigación busca, a través de test de termografía que aporten el dato fisiológico del cambio de temperatura recogido por las ondas infrarrojas reflejadas en la piel, estudiar las diferencias entre bailarinas cuando bailan una pieza de  flamenco, en comparación con otras de otra disciplina como la danza contemporánea.

Los resultados del estudio muestran, de esta forma, que existen cambios de temperatura exclusivos de los bailaores y bailaoras de flamenco como “la bajada de temperatura de los glúteos y la subida en los antebrazos”, así como que el “duende    no parece relacionarse con la técnica; es decir, no porque se baile mejor necesariamente se tiene más “duende”.

Esto último es algo a lo que la autora del trabajo parece llegar tras comparar los resultados de la temperatura –que muestran una correlación dependiendo del nivel de dominio y experiencia en el flamenco que tenga el bailaor- con las apreciaciones de los presentes sobre qué bailarina tiene más o menos duende. Para Elvira Salazar y su investigación, estos resultados permitirían ”ayudar a conocer mejor cómo se vive una emoción intensa como  el duende flamenco como experiencia emocional subjetiva”.

El duende en Casa del Arte Flamenco

Los artistas de Casa del Arte Flamenco, durante el espectáculo, sienten y muestran diferentes palos del flamenco, consiguiendo comunicar la pasión del género. Si tienen duende o no, es algo que tú tendrás que decidir; sí te aseguramos que contamos con los mejores bailaores, guitarristas y cantaores de la provincia. Y para nosotros, claro, tienen duende.