Para entender las raíces del Espectáculo Flamenco que ofrecemos tenemos que echar la vista atrás hacia el verdadero núcleo del Flamenco en Granada. El Sacromonte.

El nombre de Sacromonte, cuya traducción sería monte sagrado, tiene un origen incierto, algunos historiadores consideran que fue llamado así por los cristianos en el siglo XIV debido a la presencia de un antiguo cementerio musulmán.

La principal característica de este entorno es su asentamiento troglodita. Sus habitantes han escavado sus hogares en el monte durante siglos, creando una estilo tradicional de casa granadina llamada cueva. En el exterior se parecen a cualquier otra casa, más allá del hecho de que su fachada se sostiene directamente sobre la roca. El interior está excavado siguiendo una distribución muy particular que las hace únicas en el mundo.

El Sacromonte es una de las cunas conocidas del Flamenco en España. Tras la conquista de Granada in 1492 los moriscos fueron forzados a abandonar los muros de la ciudad y se asentaron en el Sacromonte. Allí se juntaron con los gitanos, tribu nómada que fue accediendo hacia el sur de la península conforme avanzaba la conquista de los Reyes Católicos. Desde ese momento ambas culturas coexistieron y se mezclaron en diversas formas. Había una gran afinidad entre ellas debido a que ambas estaban consideradas parias por la sociedad. En 1499 una ley aprobada por los Reyes Católicos obligó a los gitanos a abandonar su estilo de vida nómada, por este motivo, tras la expulsión definitiva de los moriscos, el Sacromonte se convirtió en un barrio gitano permanente.

El origen de la Zambra, el Flamenco Tradicional Granadino, no puede ser entendido sin las líneas previas. Su nombre, Zambra, viene del árabe zumrã, «fiesta». Era el ritual de boda tradicional de los moriscos y fue prohibido por la inquisición en el siglo XVI, pero siguió celebrándose en la clandestinidad. La tradición de la Zambra fue absorbida, aprendida y transformada por los gitanos del Sacromonte, quienes la asimilaron como una tradición propia. Los gitanos en si mismos son el único remanente de la tradición musical morisca. Son los únicos que mantienen la herencia de esos moriscos y quienes la hicieron evolucionar hacia el Flamenco como lo conocemos hoy día.

Entre los siglos XVIII y XIX, cuando los escritores románticos llegaron a Granada, la Zambra y el Flamenco emergieron como una expresión artística apreciada en el mundo entero. Fue precisamente esta apreciación la que convirtió al flamenco en una disciplina forma y en un estilo musical concreto, sacándolo de la intimidad del folclore gitano.

Fue en este momento cuando las Cuevas Flamencas del Sacromonte se volvieron famosas. Los viajeros iban al Sacromonte a encontrarse con la cultura gitana española más pura y auténtica, y este es el motivo por qué los viajeros románticos pintaron a los andaluces como individuos permanentemente ataviados con trajes flamencos. ¿Por qué? Porque los gitanos esperaban en las puertas de las cuevas, listos siempre para representar su espectáculo flamenco para los viajeros. La primera familia gitana que salía a su encuentro era la primera en actuar y la que cobraba por ello. Ese era el motivo por el que siempre estaban vestidos con los trajes de baile y la razón por la que ese cliché persiste hoy día.

La Zambra es a día de hoy una expresión artística genuina y única de Granada, del Sacromonte y de sus gitanos. Trasciende las normas de los Espectáculos Flamencos Tradicionales que La Casa del Arte Flamenco Ofrece y representa en muchos modos la propia historia de Granada y su herencia cultural.

Hay muchas figuras que ayudaron a la Zambra a convertirse en lo que es hoy día, como el Chorrojumo, Manolo Caracol o María la Canastera, pero hablaremos de ellos en otras entradas.