El cajón de madera, tan asentado ya en el flamenco, se trata de un elemento introducido de manera relativamente novedosa. Si quieres saber cómo llegó a convertirse en un elemento fundamental en el cante jondo sigue leyendo.

De Latinoamérica a Andalucía

Para poder explicar en qué momento se introdujo el cajón como instrumento de percusión en el flamenco tenemos que retomarnos a los años 50 de Brasil. Allí fue donde nació Rubem Dantas, el que se haría famoso por ser el percusionista de Paco de Lucía.

Rubem nació rodeado de música, y pronto empezó a demostrar sus dotes para los instrumentos, especialmente para todos aquellos relacionados con la percusión. En 1976 decidió cruzar el charco y viajar a Madrid, con la intención y ensueño de poder introducir algún instrumento de percusión en ese estilo musical que tanto le impresionaba, el flamenco.

Allí empezó a relacionarse con grandes músicos como Pedro Ruy-Blas. Fue este quien le ofreció unirse al proyecto Dolores. Este grupo de cinco miembros, formado por Jorge Pardo, Jesús Pardo y Alvaro Yébenes, junto a Rubem Dantas y Pedro Ruy-Blas, revolucionaron en su momento el flamenco, ya que le dieron un enfoque novedoso y diferente.

Fue gracias a este proyecto que Paco de Lucia y Rubem se encontraron en el camino, y finalmente el brasileño se convirtió en el gran percusionista de Paco de Lucia, en su proyecto Sexteto.

Fue en una de sus giras por Latinoamérica donde estos seis músicos se toparon con el cajón, concretamente en Perú. El grupo había sido invitado a una celebración que tenía lugar en la embajada española en Perú, donde una conocida cantante peruana, Chabuca Granda, junto a su percusionista, interpretaron la famosa canción La flor de la canela haciendo uso del cajón.

Fueron necesarios pocos minutos para que Rubem y Paco quedaran prendados de su sonido y decidieran hacerse con la caja para convertirla en el instrumento de percusión oficial del flamenco.

Por qué el cajón

Antes del cajón no existía un instrumento de percusión oficial para el flamenco. Los músicos utilizaban las palmas y los tacones para acompañar la música, con el cansancio físico que eso suponía al final de concierto. Sin embargo, el sonido que el cajón ofrece tiene mucha más consistencia y precisión que la que unas palmas o taconeos pueden ofrecer.

mujer tocando palmas flamenco

Sabiendo cómo tocarlo, el músico que lo percute puede conseguir el sonido agudo del tacón, tocando la parte superior, y el sonido agudo de las palmas, tocando el interior de la caja.

Además de esa consistencia y precisión que permite, es indiscutible que nos encontramos ante un instrumento con un tamaño y forma que hacen fácil su transporte. Por otro lado, es un instrumento relativamente barato y accesible, lo cual encaja mucho con el estilo del flamenco, una música del pueblo y de la calle.

Todo ello hace que el instrumento tuviera una aceptación y expansión muy veloz, ya que seis meses después de que fuera descubierto y presentado en conciertos nacionales, todo el panorama flamenco contaba con el cajón como base de su percusión.

El cajón en Perú

A pesar de que en España relacionemos rápidamente el cajón con el flamenco, y el instrumento cuente con cierto respeto, no siempre fue así.

Son varias las razones que hicieron del cajón un instrumento poco conocido en su país de origen. En primer lugar se trata de un instrumento marginal, ya que en sus inicios era una caja que se desechaba, y en los barrios más humildes se usaba para hacer música.

Ahora es aceptado el hecho de reutilizar y el de hacer instrumentos con materiales reciclados, pero esta no era la tendencia hace un siglo, y mucho menos valorar la música de los barrios y del pueblo.

Además, durante mucho tiempo ni siquiera fue considerado un instrumento de percusión, al carecer de la membrana que caracteriza a estos instrumentos.

Por tanto, tuvieron que venir Paco de Lucía junto a su grupo a Perú, para poner este elemento tradicional de la música peruana en los escenarios de todo el mundo.

ruben dantas introdujo el cajon en el flamenco

El cajón a día de hoy

Es obvio que durante mucho tiempo, fue el estilo de Rubem Dantas el que influyera en toda la oleada de nuevos percusionistas flamencos, ya que fue él quien introdujo el cajón y el que transmitió la manera de tocarlo.

Sin embargo, conforme avanzaron los años y dejó de verse como una novedad, otros grandes artistas como Antonio Carmona, marcaron un precedente en la manera de tocarlo. Antonio fue quien lo revolucionó, diferenciando claramente la manera en que era tocado en su país de origen respecto a como lo hace un percusionista de flamenco.

Para finalizar queremos señalar como escuchando y leyendo confesiones de Rubem Dantas y Paco de Lucía, ambos comparten el sentimiento de orgullo de haber contribuido de manera tan importante en este estilo musical. Por una parte por haber introducido un instrumento de percusión y dotar a esta música de más cuerpo y consistencia. Y por otro, por haber contribuido a expandir la cultura latinoamericana a nivel global.

hombre sentado sobre cajon y tocando